Este nuevo atisbo al mundo narrativo de Hiram Sánchez Martínez está poblado de seres y situaciones que él mismo se ha ocupado de catalogar de "inveraces". En ese término, tomado del portugués —porque en español no existe—, hay mucho de las claves para entender la compleja mezcla de fantasía, invención y realismo que el autor ha plasmado en estas páginas. Sánchez Martínez, cuyo ojo para el detalle revelador hace verosímil su fabulación, invita al lector a su fascinante juego con una "verdad" contradictoria, difusa y elusiva. Lo narrado es "inveraz" porque no es siempre la verdad, pero toca al lector decidir lo que es y no es cierto.
A partir de una anécdota personal o ajena, o un suceso cotidiano cualquiera, aparentemente intrascendente, los cuentos de esta colección nos revelan trasfondos insospechados, motivaciones complejas y un heterodoxo proceder en las relaciones humanas. El pretendido rescate de un gato subido a un árbol, una llamada telefónica sobre la muerte de un antiguo rival de un amor de juventud, una tonta discusión matrimonial, el afán desmedido por la puntualidad, una obsesión erótica, un complejo sobre la masculinidad, un episodio onírico y una venganza pasional son los puntos de partida para la exploración psicológicamente acuciosa de unos fascinantes mundos interiores.
Laurent Lemaitre ha creado en Lillo Leman un personaje rico en matices y profundidad psicológica, que intrigan al lector de principio a fin. Con un estilo sobrio, sugestivo e indirecto, el autor va revelando -nunca completamente- la complejidad de la vida interior del protagonista, mientras nos envuelve en las historias que éste escribe con extraordinario detalle. Con una imaginación admirable, puesta al servicio de una cultura vasta, Lemaitre le imparte a la obra de Lillo Leman una verosimilitud que provoca la duda al lector sobre si se trata de un texto históricamente verídico o una fabulación ingeniosa, incertidumbre que, en cualquier caso, abona al disfrute de la obra de un gran narrador.
GANADOR PREMIO NACIONAL PEN CLUB 2008 EN LA CATEGORÍA DE MEMORIAS
Cuesta de los judíos número 8 es una nueva página de ese gran álbum de la familia puertorriqueña que se escribe con muchas plumas y matices. Es la historia real de un niño yaucano de origen humilde que crece con privaciones económicas, y una que otra afectiva, y despierta a la vida en el ambiente pueblerino de hace medio siglo. Con una minuciosa ambientación y un poder de observación extraordinario, el autor, narrador excepcional, nos hace partícipes de sus aventuras y desventuras en el camino hacia la adolescencia. Lo anecdótico y costumbrista sirven de marco al desarrollo de una rica vida interior de un muchacho inteligente que se sobrepone a sus circunstancias y comienza a dar pasos firmes hacia el triunfo personal y profesional.
“A primera vista, ¿qué puede haber de importante o interesante en la experiencia escolar de un muchacho mayagüezano entre 1955 y 1968? La respuesta—que me eludió por mucho tiempo— es que la historia de uno es, muchas veces, la historia de muchos. Más aun, hay en ella cuestiones que quizá trasciendan el mero interés anecdótico. Se me antoja que en esa historia, aunque personal y modesta, haya claves para entender algo de la historia del país de la segunda mitad del siglo XX.”
El primer viernes de cada mes sirve de pretexto al relato de cómo el niño, luego el adolescente, fue templando su carácter en un ambiente de reglas inflexibles, cofias y hábitos de monjas. En Primer viernes la remembranza, como literatura, adquiere nuevos bríos, anima viejos recuerdos e ilumina acontecimientos perdidos.