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arácnida te
desarmo aquí en tu celda sin
saber se
te caen los hombros y
goteas luna en mi tristeza y
chorreas rabia desde tus ojos por
los arácnidos dedos se
te entra el polvo mientras
te fumas la suerte mientras
exhalas desahogo te
suspiras te
dispersas te
pierdes me
tejes una sonrisa para
sufragar tu ausencia pero
recuerda que
fuiste que
eres que
serás la
cara que viste mi
sortilegio roto la
que sabe a veneno dulce la
que se disuelve en mis poros |